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El año que viene quiero seguir aquí. El lateral zurdo regresa al Naturhouse tras lograr el bronce olímpico con la selección española. Y dice que, de momento, no piensa en un grande. Probablemente sin saberlo, Jon Belaustegi ha dado algo histórico a La Rioja: es el primer deportista de un club de la tierra que consigue una medalla olímpica. El donostiarra volvió ayer a Logroño. Sin medalla –«me la ha quitado mi madre»– pero con la intención de hacer algo importante en el Naturhouse. Probablemente sin saberlo, Jon Belaustegi ha dado algo histórico a La Rioja: es el primer deportista de un club de la tierra que consigue una medalla olímpica. El donostiarra volvió ayer a Logroño. Sin medalla –«me la ha quitado mi madre»– pero con la intención de hacer algo importante en el Naturhouse. – ¿Qué tal se ve el mundo desde un podium olímpico? – La verdad es que estoy muy contento. Han sido dos meses muy largos, entre competición y preparación, y ha habido momentos bueno – Visto desde aquí, ha sido un campeonato raro, con momentos muy buenos y muy malos. – Estaba claro que lo importante era ganar en cuartos, y nosotros nos marcamos el objetivo de ganar en cuartos. La primera fase tuvimos momentos buenos y malos, pero yo creo que tampoco... – ¿Cree usted que hay una tendencia a darle a la selección española de balonmano más palos de los que se merece? – La verdad es que no sigo mucho los medios, sinceramente, pero según cuentan sí que nos estaban atizando bastante, y no sé por qué es. Porque si tú miras objetivamente los partidos, aparte del de Brasil, siguieron el guión establecido. Esto es como en el fútbol, todo el mundo se pone a opinar sin tener ni idea. Opinar es libre, pero no creo que fuera un campeonato malo. La pena fue contra Islandia, a los que ganamos siempre. Pero nos ganaron muy bien. – Tras ese partido se volvió a hablar del cambio de ciclo, de que estaban acabados. ¿Eso les llegaba? – No. No sé, habrá gente que se fije un poco más en los medios y eso, y siempre oyes algún comentario en la comida, «joder, lo que están diciendo». Pero yo realmente no he seguido los medios, porque te vuelves loco; ves opinar a gente que no tiene ni idea, y al final eso crea una bola, y todo el mundo sabe qué es lo que hacemos mal, y sale lo del cambio de ciclo. Y es lo de siempre: siempre faltan los que no vienen, y si hubieran venido ésos, pues faltarían otros. Cuando estamos jugando unas semifinales olímpicas, yo no sé qué mas quiere la gente. ¿Que demos volteretas en los partidos? Por supuesto que se puede jugar mejor, pero estamos en una semifinal olímpica. No todo debe ser tan malo, o no estaríamos ahí. – ¿Cree usted que este grupo tiene medallas para rato? – Ahora mismo el balonmano mundial está muy igualado. Eso de que estamos acabados... yo no sé quién está acabado, pero tú miras los resultados de los últimos años, y a ver quién lo mejora. – Todo jugador sueña con estos logros. ¿Ha resultado ser como usted esperaba? – No sé, es que todo pasa muy rápido. Empiezas a jugar, de repente debutas en primera división, pasan unos años y ya estás en la selección, y la verdad es que sin darte cuenta vas quemando etapas y te encuentras en unas olimpiadas. En Atenas tuve la suerte de estar, y aunque al principio todo era muy bonito, la sensación de volver sin medalla fue muy triste. Y esta vez íbamos todos mucho más mentalizados porque muchos habíamos estado en Atenas, y nunca sabes si vas a tener otra oportunidad, aunque cuatro años pasan mucho más rápido de lo que la gente se imagina. Hemos ido todos a muerte, y tenemos lo que queríamos. – ¿Y ahora? Cuando uno se marca unos objetivos personales y se consiguen ¿se pone otras metas? – Hay que seguir. Me pongo como objetivos entrenar y jugar el viernes un partido amistoso contra el CAI. Todo pasa, no te puedes dormir en los laureles. Ha sido bonito y duro, pero hay que pensar en otras cosas. – Lo que sí parece es el fin del ciclo de Juan Carlos Pastor. ¿Qué se puede decir de la etapa Pastor? – El que venga, que lo mejore. Ha sido una etapa muy buena; la gente se ha cansado de él, no sé por qué, quizá pasa con todos los entrenadores. Sólo hay que mirar los resultados, y dónde ha puesto al balonmano español. Para mí ha sido un placer, ojalá le vaya bien. – ¿Es éste el último año de Jon Belaustegi en Logroño? – Me queda este año, y estoy abierto a todo. El año que viene no dependo de Ciudad Real ni de nadie, y lo único en lo que pienso ahora es en jugar lo mejor posible para este club, y ya se verá. El año que viene soy libre, y haré lo que más me convenga. Y por supuesto, quiero seguir aquí. – Este año ya hubo interés de algunos clubes grandes. Entiendo que usted está casi obligado a decir que quiere seguir aquí, pero ¿jugar dos años en Logroño ha sido bueno para su carrera? – Cuando digo que me gustaría seguir aquí no es por decir. Si hubiese querido forzar una salida me hubiese ido en verano, y ni me lo he planteado. Estoy muy a gusto con el entrenador, con los compañeros, con el pabellón, estoy muy cerca de San Sebastián; y cuando digo que me gustaría seguir es que por supuesto lo valoro. Pero no es el momento de pensar en eso. – Aunque no haya tenido mucho tiempo de ver a sus compañeros, ¿cómo ve el equipo este año? – Tenemos un equipo... diferente. No sé si es mejor o peor, sino diferente. A medida que vayamos jugando se verá dónde estamos. – Se suele decir que tenemos un lateral derecho envidiable, con usted e Isaías. ¿Cómo ve a su compañero? – Yo creo que Isaías tendría que luchar por ir a la selección. Aparte que no hay muchos zurdos a nivel nacional, es uno de los que más futuro tiene. Creo que él debería plantearse como objetivo luchar por la selección. Tiene unas condiciones impresionantes Texto y Foto tomado del Periódico"Diario de La Rioja"
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