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Las carreteras riojanas registran este año la cifra más baja de muertes desde 1967. Veinte personas han fallecido por accidente desde el 1 de enero al 1 de septiembre, lo que no sucedía desde hace 41 años, cuando el parque de vehículos era diez veces menor. Los mensajes de concienciación, las nuevas medidas sancionadoras como el carné por puntos o la reforma del Código Penal, las campañas de alcoholemia y las de velocidad pueden estar empezando a dar sus frutos. Las cifras así parecen indicarlo: las carreteras riojanas registran este año la cifra más baja de víctimas mortales desde 1967. Según los datos registrados por la Jefatura Provincial de Tráfico, durante los ocho meses comprendidos entre el 1 de enero y el 1 de septiembre han perdido la vida 20 personas en las carreteras de La Rioja, una cifra sólo comparable a la registrada hace 41 años en el mismo periodo, cuando la provincia aún se llamaba Logroño y existía un parque de 19.167 vehículos, la décima parte de los más de 190.000 que hay en la actualidad. UN VERANO DISTINTO Una de las claves para explicar este número inusualmente bajo de víctimas mortales ha sido poder contar con un verano relativamente tranquilo en las carreteras de la comunidad autónoma. Durante todo agosto, un mes tradicionalmente dramático, La Rioja tuvo que lamentar tres muertes como consecuencia de accidentes (el año anterior, por ejemplo, hubo ocho), mientras que julio se cerró con cinco víctimas mortales. En total, durante estos dos meses estivales se contabilizaron ocho víctimas mortales, lo que supone un descenso del 38,5% respecto al año anterior, o un 46,7% si se compara con el año 2003. MÁS ACCIDENTES LEVES La lectura más negativa de las estadísticas de siniestralidad en las carreteras de este año es que, pese a que el número de muertos ha bajado, la cifra de accidentes sigue en aumento. En los ocho primeros meses del 2007 se registraron 241 siniestros en las vías riojanas, mientras que en el mismo periodo de tiempo del 2008 la cifra se elevó a los 255 (un 5,8% de aumento). Por lo tanto, el número de heridos es mayor este año, aunque gran parte de ellos son de ellos presentaron un pronóstico leve. FINES DE SEMANA TRANQUILOS Durante los últimos tiempos, una gran parte de los accidentes mortales que se contabilizaban en La Rioja tenían lugar entre la noche del viernes y el domingo. Por ejemplo, durante el pasado año, un 46,9% de las muertes en carretera sucedieron en fin de semana. A lo largo de los ocho primeros meses del 2008 este porcentaje ha pasado a ser del 26,3%. De hecho, este año el día más negro en las carreteras de la región ha pasado a ser el miércoles (con seis de las 20 víctimas mortales). LOS JÓVENES, FACTOR CLAVE El año pasado los jóvenes menores de 30 años supusieron exactamente la mitad de las víctimas mortales registradas en las carreteras riojanas (19 del total de 38), pero durante los ocho primeros meses de este año el porcentaje ha bajado hasta suponer no más del 25% (cinco sobre 20). La situación ha dado un vuelco tal que en la actualidad la horquilla de edad mayoritaria entre las víctimas mortales de accidente es la de más de 60 años (seis del total de 20), y a continuación estaría la comprendida entre los 50 y los 59 años (con cuatro sobre 20). Texto tomado del Periódico"Diario de La Rioja"
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